El capitalismo, tanto primitivo como moderno, cambió la forma que el ser humano, antes ubicado en un sistema feudal, tenía del dinero. Nuestros tiempos nos han impuesto que la única preocupación es como llegar a fin de mes. En pocas palabras podría asegurar que nuestras vidas giran alrededor del verde.
Usted vislumbrará un error de término en el párrafo anterior ya que puse verde y no dinero. Pero cuando le hablo de plata, el señor lector de mis obtusas ideas, piensa en el dólar. Cuando le pido que me lo identifique con un sonido me lo relaciona con las cajas de los supermercados que se abren y se cierran. El color del dinero es verde, escapando así de las diferentes tonalidades que poseen nuestras monedas locales. Existe todo un modelo de pensamiento que tenemos los seres humanos hoy en día sobre el dinero.
Todo esto se refleja en el gasto desmedido e innecesario que hacemos cuando vamos de compras. Existen productos que solo un demente podría comprarlos, sin embargo, nosotros los tenemos en nuestros hogares. Al igual que las vestimentas, otro gran ejemplo, las personas dejaron de comprar ropas para vestirse. Ahora en lo único que se piensa cuando se adquiere una prenda es si está de moda o no, si tiene la amiga de los bailongos o no, al final, pero muy al final, parece que el comprador se da cuenta que esa camisa que adquiere es para cubrir su cuerpo, es decir, para vestirse. Se gasta por gastar e incluso hoy se ven numerosos casos donde el que más gasta más respetado se hace en la sociedad, algunos llegan al punto de ser considerados modelos a seguir.
Del trabajo de todos los días el dinero se desprende. Pero hoy no se trabaja para auto realizarse o sentirse útil en algo. Se trabaja única y exclusivamente para ganar la mosca. Lo mas simpático de todo es que probablemente ni se disfrute del salario ganado con el sudor de la frente, debido a que nuestras sociedades nos hacen gastar en cosas sin sentido, cosas que hoy en día se ven como necesidades.
Cada vez menos tenemos la oportunidad de apreciar a personas, pocas personas en realidad y entre las que se incluye este mediocre pensador, que ven a la plata como algo necesario pero NO FUNDAMENTAL. Maquiavelo en su libro "El Príncipe " nos expresa que el hombre que es preso de su fortuna, además de ser un necio es un inmaduro; ya que el dinero va y viene. Aquí lo necesario es darse cuenta que existen cosas más importantes que el billete, no ser presos de él, porque si caemos en su dependencia dejaremos de de ser libres. Si libres, escucho bien, esa libertad por la que tanto hemos luchamos y de la que tanto hemos hablado.
No reniego al dinero, claro está que este ayuda. Pero en mi humilde cabeza no entra la idea que en lo único que se deba pensar sea en él. Hace nuestras vidas más cómodas y relajadas, lo admito con despecho, pero así también se de varios casos de conocidos que con sus respectivas familias entraron en una pobreza absoluta e igual fueron felices. El dinero es una herramienta, es una posibilidad, también una necesidad, pero no lo es todo, hay cosas en la vida mucho más importantes que los papelillos de colores verdes.
Quizás todos algún día tengamos que pasar por la necesidad económica, para aprender de ella y también para valorar lo que tenemos en nuestro alrededor.
Existen prácticas, costumbres y frases del dinero que actualmente son muy comunes de ver y hacer. Se le ve a la riqueza como un fin, como algo necesario para que la persona sea feliz, mientras que yo la veo como una oportunidad de saldar cuentas y sueños pendientes, como así también de tener una preocupación menos en la vida. De las frases que escuchamos todos los días, quizás la que mas odie sea: "bancame y luego cuando la situación esté mejor hablamos ", deberíamos dejar de decir dicha oración como también ir rechazando cuando nos dicen esto, ya que esta frase lentamente se va convirtiendo en un hábito.
La que más me gusta es: " dejá que invito yo " Me agrada decir como también me place que me lo digan. Esta expresión denota una gran generosidad y no significa otra cosa más que: "no me importa el dinero, me importa estar con tu presencia, con tu compañía, el dinero va y viene… las personas estimadas o queridas no " Es como decir: "siempre que pueda te banco porque me preocupo por tu bienestar". Esta frase pareciera como algo bueno o lo único civilizado en todo este capitalismo salvaje que nos toca vivir hoy en día.
Usted vislumbrará un error de término en el párrafo anterior ya que puse verde y no dinero. Pero cuando le hablo de plata, el señor lector de mis obtusas ideas, piensa en el dólar. Cuando le pido que me lo identifique con un sonido me lo relaciona con las cajas de los supermercados que se abren y se cierran. El color del dinero es verde, escapando así de las diferentes tonalidades que poseen nuestras monedas locales. Existe todo un modelo de pensamiento que tenemos los seres humanos hoy en día sobre el dinero.
Todo esto se refleja en el gasto desmedido e innecesario que hacemos cuando vamos de compras. Existen productos que solo un demente podría comprarlos, sin embargo, nosotros los tenemos en nuestros hogares. Al igual que las vestimentas, otro gran ejemplo, las personas dejaron de comprar ropas para vestirse. Ahora en lo único que se piensa cuando se adquiere una prenda es si está de moda o no, si tiene la amiga de los bailongos o no, al final, pero muy al final, parece que el comprador se da cuenta que esa camisa que adquiere es para cubrir su cuerpo, es decir, para vestirse. Se gasta por gastar e incluso hoy se ven numerosos casos donde el que más gasta más respetado se hace en la sociedad, algunos llegan al punto de ser considerados modelos a seguir.
Del trabajo de todos los días el dinero se desprende. Pero hoy no se trabaja para auto realizarse o sentirse útil en algo. Se trabaja única y exclusivamente para ganar la mosca. Lo mas simpático de todo es que probablemente ni se disfrute del salario ganado con el sudor de la frente, debido a que nuestras sociedades nos hacen gastar en cosas sin sentido, cosas que hoy en día se ven como necesidades.
Cada vez menos tenemos la oportunidad de apreciar a personas, pocas personas en realidad y entre las que se incluye este mediocre pensador, que ven a la plata como algo necesario pero NO FUNDAMENTAL. Maquiavelo en su libro "El Príncipe " nos expresa que el hombre que es preso de su fortuna, además de ser un necio es un inmaduro; ya que el dinero va y viene. Aquí lo necesario es darse cuenta que existen cosas más importantes que el billete, no ser presos de él, porque si caemos en su dependencia dejaremos de de ser libres. Si libres, escucho bien, esa libertad por la que tanto hemos luchamos y de la que tanto hemos hablado.
No reniego al dinero, claro está que este ayuda. Pero en mi humilde cabeza no entra la idea que en lo único que se deba pensar sea en él. Hace nuestras vidas más cómodas y relajadas, lo admito con despecho, pero así también se de varios casos de conocidos que con sus respectivas familias entraron en una pobreza absoluta e igual fueron felices. El dinero es una herramienta, es una posibilidad, también una necesidad, pero no lo es todo, hay cosas en la vida mucho más importantes que los papelillos de colores verdes.
Quizás todos algún día tengamos que pasar por la necesidad económica, para aprender de ella y también para valorar lo que tenemos en nuestro alrededor.
Existen prácticas, costumbres y frases del dinero que actualmente son muy comunes de ver y hacer. Se le ve a la riqueza como un fin, como algo necesario para que la persona sea feliz, mientras que yo la veo como una oportunidad de saldar cuentas y sueños pendientes, como así también de tener una preocupación menos en la vida. De las frases que escuchamos todos los días, quizás la que mas odie sea: "bancame y luego cuando la situación esté mejor hablamos ", deberíamos dejar de decir dicha oración como también ir rechazando cuando nos dicen esto, ya que esta frase lentamente se va convirtiendo en un hábito.
La que más me gusta es: " dejá que invito yo " Me agrada decir como también me place que me lo digan. Esta expresión denota una gran generosidad y no significa otra cosa más que: "no me importa el dinero, me importa estar con tu presencia, con tu compañía, el dinero va y viene… las personas estimadas o queridas no " Es como decir: "siempre que pueda te banco porque me preocupo por tu bienestar". Esta frase pareciera como algo bueno o lo único civilizado en todo este capitalismo salvaje que nos toca vivir hoy en día.
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